sábado, 20 de junio de 2009


ATACAN DE NUEVO!!!

Uno de los regresos que más esperaba. "Crossing the Rubicon" está a la venta desde el 2 de junio. Si no te enganchaste con "Dying to say this to you" en 2006-2007, repara el error y sumérgete en el sonido de una de las bandas de pop-rock más refrescantes de la última década. Hoy arrancan una breve gira de presentación de su nuevo disco por el norte y centro de Europa, ¿a qué esperas para descubrirlos?

Estos cinco suecos empezaron a crear en 1999. Félix Rodríguez (guitarra) y Johan Bengtsson (bajo) se conocían del colegio y se propusieron crear una banda reclutando a compañeros del instituto. Fredrik Nilsson (batería) fue su primer fichaje. Encontraron en Maja Ivarsson a una estupenda vocalista; al frente del grupo su voz áspera y de potencia luminosa dota a cada canción de la sensibilidad necesaria para atraparte. Por último, encontraron un tanto casualmente a Jesper Anderberg (sintetizadores) en el Hultsfred Festival. El conjunto se había completado.

Su debut llegó en 2002 con un primer álbum de estudio grabado en Estocolmo, "Living in America", lleno de fuerza y desprendiendo aires de new wave ochentera por todos lados. Recibió muy buenas críticas, un Grammy y llegó a situarse en el 4º puesto de las listas de ventas suecas. Incluso se coló en las listas musicales de Estados Unidos, país en el que cuentan con numerosos fans desde entonces, incluyendo a personajes tan dispares como Quentin Tarantino o Britney Spears.
Con esas perspectivas, se trasladaron hasta California para grabar su segundo álbum en 2006, "Dying to say this to you", que fue producido por Jeff Saltzman, el mismo productor del debut de The Killers ("Hot Fuss").
En la gira europea de presentación de este álbum recalaron en Madrid (Sala Arena), donde pude disfrutar junto a Viti de su vibrante directo (las fotos de cabecera pertenecen al mismo). Después del concierto, habían sido contratados como DJs en un pequeño pub madrileño Jesper, Felix y Johan, donde pude seguir bailando con Viti y Ana al ritmo electro de estos marchosos.

Con este tercer álbum recién publicado, "Crossing the Rubicon", se han lanzado a auto-producirse, con ayuda de algunos técnicos pero al margen de las grandes compañías. Vuelven a soltar toda su energía y te recomiendo que no los dejes pasar esta vez. Ve grabando sus nuevas melodías en tu cabeza porque es muy probable que caigan por aquí en una próxima gira europea y más te vale asistir esta vez, no te arrepentirás.

Visitas recomendables:
http://www.youtube.com/watch?v=PGSIuenZgeA
http://the-sounds.com/
http://www.youtube.com/watch?v=jN41MDONgOA
http://www.youtube.com/watch?v=d2ur6aE7O-Y
http://www.youtube.com/watch?v=AjY4Wj_-Zec&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=d_iE2JXhgUA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=rYdI6T8f_5k&feature=related

sábado, 13 de junio de 2009

Perder el tiempo…


… y encontrarlo un poco más allá… sin obsesionarse.

Nos hemos acostumbrado a necesitar hacer miles de cosas para llenar nuestra existencia. Parece que si un día no se ha ocupado con actividades, se ha echado a perder. Pero, en realidad, la cabeza continúa funcionando, los pensamientos fluyen a pesar de la inactividad, las ideas no se han agotado… simplemente nos tomamos un día de reposo y nada más.

La sociedad se acelera cada vez más, la saturación de ofertas nos sobrepasa y caemos en el exceso: ¡queremos hacerlo todo! En cuanto terminamos la jornada laboral, buscamos rápidamente nuevas actividades para "aprovechar" el tiempo libre. Pero, al final, no se trata de otra cosa que sobrecargar de acciones el día. Incluso, a veces, alargamos un día y devoramos parte del siguiente entregados a alguna actividad. Hasta puede suceder que nos empeñemos en cumplir con planes excesivos y, si no lo logramos, acabemos con una sensación de haber invertido demasiado tiempo y esfuerzo para nada. Entonces, ¿dónde está el límite de lo aprovechado y lo desperdiciado?

Por naturaleza, sólo tenemos "obligación real" de encontrar sustento a diario para que el organismo continúe sus procesos regulares, aparte de descansar para que el cuerpo se reponga. Pero nos empeñamos en que "hay que vivir cada día como si fuese el último" y esa idea no puede ser más falsa. No me creo que exista alguien que viva absolutamente todos sus días como si fuesen el último. Es una pura ilusión, a no ser que el concepto de último día para uno sea como uno corriente para el de enfrente, claro.

¡Organización! Yo creo que cada uno tiene un ritmo y que no hay que tratar de ajustarse al que llevan los que nos rodean. Si tu cuerpo, tu caracter y tu mente no necesitan sobrecargarse de actividades a diario, es bueno apostar por más días "desaturados", y no me refiero a encontrar excusas para convertirse en un gandul. Hablo de dosificar las actividades para no acabar cada día frustrado o agotando las fuerzas por un exceso de acción que no necesitamos realmente. Y si no, que le pregunten a todos los que demandan los servicios de un spa para recuperar su equilibrio vital, o a los que abandonan su rutina del gimnasio a la segunda semana porque no llegan al ritmo que se han impuesto.

Querámonos un poco más a nosotros mismos y démonos tiempo para disfrutar plenamente de lo que hacemos: si no puedes abarcar tantas cosas como otros, busca más calidad y menos cantidad de actividades. Y concentra tu energía en preparar, realizar y regocijarte con las buenas sensaciones de hacer algo completamente, para no quedarte a medias en todo. Y si un día, o dos o tres seguidos, no te sientes con fuerzas para acometer algo, date un respiro y aguanta un poco hasta recuperar la energía para abordarlo con verdaderas ganas; los resultados serán mucho mejores.

Desde aquí te animo a que vivas tu día a día de manera que te satisfaga, con tu propio límite y sin sobrecargarte. Concéntrate en las cosas que realmente te interesan (aparte de las "obligatorias") y dedícales el tiempo que necesitas para sentirte a gusto realizándolas, aunque tengas que repartirlas en dos o más jornadas. Créeme, descubrirás el ritmo de la felicidad.