domingo, 19 de abril de 2009


(Ilustración propia)

Corren tiempos duros para el amor. Las vidas personales se tornan cada vez más personales, ya escasean las almas deseosas de perderse en el magnetismo de un beso cálido o de entregarse a la ternura de un abrazo envolvente. Cada día parece que nos enfriamos más y más. Los que aún están dispuestos a amar se topan con témpanos egoístas que les absorben toda la ilusión. Da la sensación de que nos volvemos más huraños, extraños o distantes. No acabamos de entendernos y ¡plaf, ahí te mueras!
Es triste escuchar historias alrededor sobre personas derrumbadas que se reconstruyen y recobran la capacidad de amor para ser de nuevo demolidas por el primer destructor que se cruza por delante. ¿Es que acaso nos hemos vuelto más malos o más insensibles? ¿no era esta la sociedad de la comunicación? ¿estamos mutando hacia una nueva especie que se aleja de la original? Vale, todo esto parece un grito pesimista y desesperanzado, alejado quizá de la realidad de otros tantos. Hay de seguro millones de corazones calientes que se han encontrado y caminan hechizados el uno por el otro; pero no dejo de pensar en que pueda ser una minoría…

El entorno tecnológico nos permite tocar virtualmente a seres lejanos que tememos encontrar por si se rompe la imagen idílica que construimos en la mente; la televisión nos grita en la voz de una mujer que narra sus desdichas descorazonadoras; los periódicos explican con todos los detalles por qué aquel hombre acuchilló a su esposa tras treinta años de matrimonio; las encuestas delatan que las parejas divorciadas comen terreno a las felizmente casadas; suma y sigue…
Bien, pues desde lo más profundo del corazón de un optimista obcecado reto a que cada uno de nosotros nos rebelemos contra el individualismo. Volvamos a depositar nuestra confianza en las enormes posibilidades que ofrece otra persona. Neguémonos a cerrar por más tiempo las ventanas del corazón y corramos el riesgo de enamorarnos hasta las trancas. Creo que lo vamos a necesitar con los tiempos que se avecinan.

Nos hemos dejado llevar por la codicia de acumular, hemos sustituido el afecto personal por el contacto con objetos que distraen nuestra mente y absorben nuestro tiempo. Todo un universo inimaginable de ocio nos recibe para alcanzar la supuesta felicidad… pero en el último instante descubrimos que algo falla, la humanidad ausente…
Así, que un menda que trabajó anteriormente en el mismo sentido unipersonal, os lanza una llamada a renunciar poco a poco a la comodidad y a abrir los sentidos para amar a los que os rodean. No dejéis de renunciar a buscar los detalles hermosos en vuestros novios, novias, esposos, esposas, amigos, amigas, compañeros y compañeras. Observad con atención ese brillo tan especial que un día os sedujo y haced que vuelva a ser importante. Disfrutad con esas pequeñas cosas que os deleitaban cuando saltó la chispa. Mantened el calor vivo porque, si no, corréis el riesgo de encontraros un día que os olvidásteis de amar y vuestra existencia os podría parecer de golpe vacía.

Yo sólo me sentí verdaderamente enamorado una vez en la vida. Maldije poco después a Cupido por lanzarme la flecha incorrecta que me hizo perder los sentidos por un amor imposible, aunque era bien cercano. El corazón se me heló una larga temporada, era el efecto de la no correspondencia. Pensé que no volvería a caer. Ahora que el tiempo cerró ese desengaño cicatrizándolo, vuelvo a confiar en el buen futuro y grito: ¡Viva el amor!
Creo que tan sólo con poner un poquito de sinceridad en el corazón se puede conseguir un montón de riqueza.

Reproduzco aquí unos deseos que salieron de mí hace bien poco, cuando amé y me dejé querer la última vez y confié en un corazón sincero. Ahora hay distancia física, pero el hilo no se ha destruido. Esto lo escribí para una amiga que sentía el amor vivo al mismo tiempo que yo:

"Los ángeles del cielo nos envían sus regalos desinteresados y no creo que debamos usar la razón… corazón loco, corazón tierno, corre y corre, acelera tu latido y hazme sentir vivo, dame un respiro para poder admirar lo que es extraño a la razón y que en otro tiempo no sería lo correcto… pero vuelve a latir con pasión para que toda mi electricidad ilumine el espectro que me cubre desde aquí hasta el más allá… y desintégrame con ritmo magnético en un beso de colores vivos… eterno, invisible, inolvidable…
La magia seguirá mientras el truco sea secreto… cuando el encantamiento se rompa espero guardar el recuerdo dulce e inocente de todo lo que fue y será en aquel remoto país de un tiempo lejano… vida, ¡qué imprescindible te tornas en los momentos más perdidos!… a despertar, a despertar, que la cordura quiere reinar.
Brindo por ti, brindo por mí, brindo por todo lo que el corazón puede contar cuando se le deja expresar…"

Y cierro esta reflexión con un recuerdo a una sencilla canción que siempre anima a bailar y que suena como palabras mágicas cuando parece que todo es una mierda: "Love is in the air, everywhere I look around. Love is in the air, every sight and every sound. And I don't know if I'm being foolished, don't know if I'm being wise, but there's something that I must believe in and it's there when I look in your eyes…"*

Y mientras existan conexiones mágicas en los momentos más inesperados, la vida sigue siendo una maravilla: no time, no space. A disfrutar de los regalos del destino!!!

*http://www.youtube.com/watch?v=NNC0kIzM1Fo

4 comentarios:

  1. LOVE forever!! Peri, te paso un poco del mio,muchos cariñitos.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, preciosa!!!
    Yo también te paso mi amor ;-)

    ResponderEliminar
  3. Da gusto leer a un amigo diciendo cosas de verdad. Lo que parece que ya no está de moda es sincerarse con la gente. Peri eres estupendo, y creo que como yo, tienes mucho amor para dar... Esto es muy bueno, alguien se dará cuenta un día de esto y entonces será genial!
    Me encanta que seas así, me siento muy identificada contigo. Te envío mi amor de amiga, que los amigos son imprescindibles.
    Guapetón, te quiero, te adoro y te compro un loro! MUA

    ResponderEliminar
  4. Realmente es importante mantener amistades y compartir amores, pues somos seres necesitados, tanto de dar como de recibir cariño y comprensión. Lo mejor, saber valorar esto tan bueno cuando el marco vital general parece ser tan descuidado.
    Yo también te quiero, quilla!!! Muá, muá!!!

    ResponderEliminar