martes, 26 de mayo de 2009

NO ESTOY EN VENTA, SÓLO DE PRESTADO


¡En todas partes sucedía lo mismo! Todos los hombres buscaban la "libertad" y la "felicidad" en un punto cualquiera del pasado, sólo por miedo a ver alzarse ante ellos la visión de la responsabilidad propia y del propio singular camino. Durante un par de años alborotaban y bebían, para someterse luego al rebaño y convertirse en señores graves al servicio del Estado.

"Demian", Hermann Hesse (1949)

jueves, 14 de mayo de 2009

Antonio Vega… siempre


Ella siempre llega "un día cualquiera", "no sabiendo qué hora es" y "se acuesta a tu lado sin que tú sepas por qué"… compañera inseparable en la línea de la vida… siempre, perpétua,… hasta que ocurre tan fugazmente como "una décima de segundo"…

La viste continuamente "reflejada en las burbujas de gas"… y "era un hecho normal"… deseabas que ella "se dejase ver ya"… así que al fin apareció… ya te llevó a su terreno alguna vez antes… y "después, a la hora de volver, conservaste el secreto en tu poder"… dime, "¿cuál fue tu reacción cuando su mirada encontraste y te hipnotizó controlando tu expresión?"…

Siempre trataste de "recuperar la forma de ser, sin miedo a ir y volver"… y, como tú le cantabas, "podemos ir donde digas tú y ver aquello que nadie vió, con tal de regresar"… siempre con ese apego a la vida de fondo… bonito es desear: "si volviera a nacer, si empezara de nuevo", pero eso escapa a nuestro poder, es algo "que tú y yo sabemos",… y no se puede cumplir a pesar de intentar distraerla "desordenando la evolución"…

Sus "relojes en la oscuridad" podían darte miedo y te hacían sentirte en "un mundo descomunal donde sentías tu fragilidad"… aunque en tu paranoya total te pegaste otros viajes que te hicieron obsesionarte con que "el vampiro viniese a por ti"… "y después, a la hora de volver" de esos viajes te quedaste repetidamente "sentado al borde de Ella"… en esa fina línea de separación, pero con tanta valentía… y ya te acostumbraste del todo a su presencia, tan cotidiana… y tú, parsimoniosamente, "revolviendo el tiempo con el café"…

"Tu cita con el rock and roll no podía esperar", así que "luchaste como un gigante" para rehacer tu camino, sin "echarte atrás"… peleaste y lograste encontrar una nueva esperanza en tu amada "chica de ayer", Marga… tan "azul, como líneas en el mar"… "se dejaba llevar por ti"… y parecía que se había acabado el "juego sucio"… tu paz momentánea se reflejaba en tu "sonrisa de ganador"… pero, "eh, tú, no sabías que la estaban esperando", "eh, tú, desde el otro lado la estaban observando"… y así, "los cables de alta tensión" hicieron que "los voltios que iluminaban su corazón se perdiesen en el aire"… la tremenda tristeza sólo dejó "un reflejo de ti"… quedaste otra vez tan solo como "enganchado a una señal de bus", injusto destino metafísico…

Y de nuevo a refugiarte en tu soñar, "donde te llevó tu imaginación, donde con los ojos cerrados divisabas infinitos campos, donde se creó la primera luz"… sin ganas de que la Otra, "volviese a por ti"… pero el destino es ineludible… y el tuyo acabó por encontrarte en tu rincón de escondite favorito…

"Sólo al final tiene sentido la soledad, cuando el silencio es total"… descansa al fin, muchacho sensible e inagotable… sueña en tus mundos infinitos… por siempre, Antonio.